miércoles, 24 de septiembre de 2008

Lenguaje claro

Cuando podemos ejercer nuestros derehos y deberes con eficacia, con lenguaje llano -ciudadano-, damos confianza a la administración. Nos sentimos miembros satisfechos, orgullosos, de nuestra comunidad. Hacemos democracia. Construimos un país mejor.

Daniel Cassany

Es muy común tener experiencias complicadas cuando nos enfrentamos a procedimientos, formatos y trámites burocráticos. Presentar una queja en la Procuraduría General del Consumidor o más aún, una demanda en el Ministerio Público puede convertirse en una pesadilla.
No hay justificación para que sea así, los ciudadanos tenemos derecho a llevar a cabo nuestros trámites con rapidez y eficacia.
Una herramienta para lograrlo es el Lenguaje claro, antes llamado Lenguaje ciudadano.
Consiste en hacer que cualquier elemento comunicativo (un cartel, un instructivo, un formato, un memorando, un correo electrónico, un video, etc) sea redactado de tal manera que el usuario final lo entienda a la primera, sin importar aspectos socieconómicos, regionales, de edad, ideología, etc. No importa si se trata de un proyecto para entubar un rio que afectará a un Municipio o de los resultados de una demanda.

Mi equipo de trabajo y yo vamos a desarrollar un curso en línea sobre Lenguaje claro que tomarán cientos, tal vez miles de servidores públicos. Esperamos con ello poder contribuir, desde nuestro trabajo cotidiano, a una mejor relación del ciudadano con sus instituciones.


1 comentario:

Unknown dijo...

Pues me mandas el login y password... ¿no?