En Corea del Sur hay una corriente de nuevo cine que inicia por ahi de principios de la década de los noventa. Apenas conozco algunas de sus películas, me las han recomendado mi hermano Roberto y mi cuñada Virginia.
Anoche Luciano y yo vimos Sumita de Kim Ki-duk. Ya habiamos visto antes Casa Vacía del mismo director.
Las dos son sorprendentes por los temas que abordan, pero la forma es perturbardora. Cuando crees que ya estás entendiendo de qué se trata, un giro te deja más perplejo que antes. No puedo ponerle ningún género... no se, tengo pocas palabras para hablar de ella.
Lo que me han hecho sentir es que entro en personajes muy extraños en su interior, aunque de apariencia cotidiana. Es como un buffete de imágenes y escenas desconcertantes que tejen historias oscuras. Tal vez habría que saber más de los coreanos o tal vez sólo basta con verlas y dejarse impactar. En fin.... que recomiendo ampliamente a este director que hay que seguir y dejarse sorprender por las formas que puede tener el cine que no se ve en las grandes salas de las grandes cadenas. Solo una cosa más, no son películas para cualquier sensibilidad, a mi mamá por ejemplo, no se la mostraría.
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