En un primer momento me desconcertó, tal vez por que identificaba el cine de Burton sí como oscuro, gótico, con personajes excéntricos, sorprendente en sus ambientes y situaciones pero al final siempre quedaba un dejo de esperanza, alguna revindicación que llegaba incluso a la candidez dejando una sonrisa. En Sweeney Todd no tuve esa sensación, por el contrario: una venganza resumida en las palabras nunca perdones, nunca olvides consume al personaje y el final lo convierte en parte del crimen que quiere vengar arrastrándolo todo consigo mismo.
La película en su conjunto me encantó, la atmósfera, la configuración de los personajes, el desenlace, Johnny Depp espectacular con un gran trabajo corporal, de voz y su encanto de siempre. Excelente también Helena Bonham Carter en su papel de dueña de un restaurante de empanadas.

Gran ganadora de los premios Globo de Oro, yo esperaba que también ganara el premio Oscar al mejor actor, pero no fue asi. Ni hablar, ahora debo una comida por ese concepto.

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