miércoles, 26 de marzo de 2008

Tres libros de Orhan Pamuk


El pasado domingo, último día de vacaciones, terminé de leer Me llamo Rojo, la tercera novela que leí al hilo del extraordinario escritor turco Orhan Pamuk, premio Nobel de literatura 2006.

La primera de ella fue La vida nueva, una novela que me regaló mi hermano Mario en mi cumpleaños del año pasado. Al principio me fue difícil entender las situaciones, el tono, los cambios tan repentinos en las formas, además de que está ubicada en Estambul, una ciudad que en principio pensé tan lejana a nosotros, pero conforme avance me dí cuenta de que tiene más parecidos de los que podemos imaginar a primera vista. Tanto en Estambul como en la Ciudad de México, aun hay rasgos, rincones, actitudes, aromas y sensaciones que nos recuerdan una época diferente a la actual, justo antes de que el mundo empezara a achicarse y a homogeneizarse por la llevada y traída globalización. Un estudiante universitario, un libro que le cambia la vida, la búsqueda frenética de algo difícil de definir por él mismo, una amor despersonalizado, una conspiración y su contraconspiración. Una novela fascinante.

Después de dejar unos días para asimilar aquella, Luciano me regaló otro novela del mismo escritor, El libro negro. Nuevamente el Estambul milenario frente al Estambul moderno. Una historia de amor que se convierte en una búsqueda del ser amado por todas esa calles y espacios que en la imaginación puedes ver con tanta claridad. Y atravesada en toda la historia la reflexión sobre una pregunta: ¿quienes somos realmente? ¿Qué tanto yo soy por los otros y son ellos los que me hacen ser? ¿Puedo ser auténtico o siempre tendré influencia de los otros? Y si me sacudo de todas las influencias ¿qué queda de mi? ¿Y si esa reflexión la pensamos desde las sociedades, las naciones? Hay una capítulo Cuando las aguas del Bósforo se retiren me dejó sin aliento, maravillada.

Y por último, Mario nuevamente me prestó; Me llamo Rojo. Esta es diferente por que está ubicada en Estambul, pero del siglo XVI cuando el Imperio Turco Otomano está en decadencia y la influencia de Europa occidental amenaza las tradiciones, la estética y en general el pensamiento islámico. La historia camina en torno al contraste entre la ilustración turca y la pintura occidental, en particular los retratos y es por ellos que pude un ángulo del enfrentamiento en el que han coexistido durante siglos. Comparte algo en la forma con El libro negro, al intercalar en la historia capítulos que son como pequeños ensayos, que pueden leerse solos, pero que ya en conjunto van dando ritmo y la hacen muy disfrutable.

De las tres novelas la que más me gustó fue El libro negro. Adicionalmente me han dado una ganas locas de conocer Turquía, ya empecé a ahorrar, solo que sí sale bastante caro.

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