jueves, 13 de marzo de 2008

Tu eres el centro

En realidad, querida Lizet, eres tu el centro y no otro como crees. La diferencia es que tu has decidido atraerlo todo con tu tristeza, con lo oscuro, con la negación de ti misma. Lo que no sabes o no quieres saber, es que dentro de ti hay un diamante y que el día que voltees a verlo -si logras juntar el valor para hacerlo- y lo pulas un poco, brillaras más que todos aquellos a los que temes.

Espero que suceda, es una lástima que sólo dejes ver tú sombra.

Esta es la letra de una canción de Pink Floyd, Shine on you crazy diamond, leela, tal vez te diga algo, ahora que aun eres joven.

Recuerda cuando eras joven
Brillabas como el sol.
Sigue brillando, diamante loco.
Ahora hay una mirada en tus ojos,
Como agujeros negros en el cielo.
Sigue brillando, diamante loco.
Quedaste atrapado en el fuego cruzado
De la niñez y el estrellato
Llevado por la brisa de acero
Adelante, tú, objetivo de risas lejanas
Adelante, extraño, leyenda, mártir,
y ¡brilla!.

Perseguiste el secreto demasiado pronto
Y lloraste por la luna
Sigue brillando, diamante loco.
Amenazado por las sombras de la noche
E indefenso en la luz.
Sigue brillando, diamante loco.
Dejaste de ser el bienvenido
Con precisión aleatoria
Cabalgando la brisa de acero.
Adelante, tú, loco delirante y visionario
Adelante, tú, pintor, flautista, prisionero, y ¡brilla!.

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