jueves, 17 de enero de 2008

Creel


Después de unas cinco horas del primer tramo de El Chepe llegamos al poblado de Creel. Es un lugar muy pequeño, nació con estación con la estación del tren y ahora vive fundamentalmente de los turistas que ahi llegamos. Nos dirigimos al hotel Margaritas que habíamos elegido por Internet desde aquí. Después de instalados, tomamos un recorrido por los alrededores. Nos subimos a una camioneta-taxi colectivo que nos llevó junto con otras personas, primero al Lago Arareco.


Es un lago que sorprende por su transparencia, desde la orilla puedes ver su lecho hasta donde la vista te alcance. Tal vez por que también el cielo era de un transparencia poco usual, pero todo me generó una sensación de pureza mágica.
Nos subimos nuevamente a la camioneta, el entusiamado chofer nos iba mostrando y hablando de todo: los árboles, las piedras, la región, las heladas. Escuchándolo y tras atravesr un rio con la camionete, llegamos a una zona ejidal llamada Cusárare, caminamos sobre una vereda hasta llegar a la cascada del mismo nombre. Ésta se encuentra al inicio de la Barranca del cobre, una de las siete que componen todo el sistema de la sierra y que, genéricamente, se conocen como las Barrancas del Cobre.
No es una cascada muy grande, pero llama mucho la atención el color azul cielo que la cubre completamente y que al acercarte más descubres que el agua corre bajo una livianísima capa de hielo que se forma por el viento que le pega constantemente y entonces la vi con más atención y me pareció que eran hilos de plata y no de agua los que caían.

El último sitio que conocimos en este recorrido es un enorme Valle llamado de los hongos o de las Ranas. Esta fotos muestran con claridad por qué se llama así:


Y en el centro de este alucinante Valle se encuentra la Misión Jesuíta de San Francisco, centro religioso y cívico de los Rarámuris de la zona. Se trata de un edificio muy rústico que lamentablemente no pude conocer por dentro. Visitar iglesias antiguas me fascinan, y en cualquier vaieje que hago siempre las busco. En ellas se puede leer mucho de lo que es cada región, los pueblos originales y los que conquistaron, sus formas de vida, cómo se dio el mestizaje y con ello el sincretismo cultural, cómo es la fe actualmente. En cada diseño -aun siendo el más sencillo- puedes ver la estética de una época.


Estando ahi cayó la noche y llegó un frio que nos hizo subir con rapidez a la comioneta para ir de regreso a Creel.

Ya en el hotel, nos preparamos para la cena de navidad que tuvimos ahi mismo: lentejas, pavo, verduras al vapor, pure de papa y buñuelos de manzana. La amenizó una banda local que toco corridos y narcocorridos de la zona. Pero llegando las 10 de la noche, todos los presentes corrimos a nuestras habitaciones, el frio no te dejaba hacer nada más y eso que el hotel tiene calefacción, ¿asomarse a la calle? Solo una helada boca de lobo.

El 25 de diciembre fuimos a la Barranca de Tararácua. En el fondo están los manantiales de aguas termales de Recohuata, bajamos a pie. El Sr. Daniel que nos llevó hasta el inicio del camino nos dijo: son 40 minutos de bajada y una hora de subida. Lo tienen my bien medido, por que hicimos justamente ese tiempo.

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