lunes, 21 de enero de 2008

Niños del cielo

El fin de semana Luciano y yo vimos una película iraní: Niños del cielo de Majid Majidi. Cuenta la historia de dos hermanos, un niño de unos 10 años llamado Ali y una niña, Zahara de unos 8. Ali lleva a reparar los roídos zapatitos rosas de la Zahara y de regreso a su casa, los pierde. Zahara no tiene otros zapatos ni los padres dinero para comprar unos nuevos, los dos guardan en secreto para no ser regañados.

La película me conmovió mucho y me pareció fascinante. Por un lado, me sorprende ver una vez más como aun en países que perecieran tan lejanos y distintos a nosotros, el corazón de los hombres -y de los niños- puede ser tocado de la misma manera.
Los niños me recordaron mucho a mi misma y a mi hermano Roberto - por cierto, él nos prestó la película- no por que hayamos vivido algo similar; pero si por los dos niños complices en un barrio popular de una gran ciudad, por los zapatos reparados, los mandados, la escuela.

Me desesperó ver la indiferencia de los adultos ante la evidente preocupación de Ali, los padres, los maestros, los tenderos no son capaces, al menos, de notar que lloraba cuando debía estar feliz como sucede cuando gana una carrera deportiva.

Y todo esto con el telón de fonde de lo que es Irán: enorme desigualdad social, educación primaria muy rígida y sexista (escuela de niños y de niñas), callejuelas antiguas con pregoneros como si fuera otro tiempo.

Niños del cielo es una anecdota universal hecha con mucha poesía.

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