No es ninguna novedad, al contrario, es uno de los temas que más nos ocupan a los capítalinos: el tránsito vehicular es muy complicado a determinadas horas y en determinados barrios y avenidas.
Pero lo que me tiene un tanto desconcertada es que observo que cada día se maneja peor, se respetan menos las señales, a los peatones y las reglas más elementales de cortesía se ignoran.
Hoy que venía hacia mi trabajo me sorprendio que la leteral del periferico, a la altura de Martín Cabrera, hacia el sur estaba prácticamente parada, como consecuencia de ello los carriles centrales también iban a vuelta de rueda, el transporte colectivo se metía a estos carriles aun cuando no deben, subían y bajaban pasaje. La gente desesperaba, tocaba el claxón, gritaba, un automovilista se bajó de su coche para ir a increpar a un chofer de pesero, este trataba de explicarle que él también estaba entrampado, pero la ira del conductor iba en aumento, alguien fue por él y lo subió nuevamente a su coche, avanzamos un poco y pude ver la causa del nudo vial en la lateral, algunos reirán, otros no podrán creerlo: alguien estaba lavando un camión como de turismo en la lateral del periferico. El hombre, bastante joven, reía ante los claxonazos y los gritos y continuaba su labor como quien lava su coche el domingo en la mañana, en su estacionamiento antes de salir con la familia de día de campo. Perecía que todo ese caos lo veía de lejos y era ajeno a él.
Eso es lo que me sorprende: si se pensara un poco más en que somos una comunidad, todo fluiría mejor y llegariamos antes a nustro destino dar el paso, no rebasar a las línea peatonales. ¿Qué hay en la cabeza de alguien que se mete en sentido contrario para ahorrarse dos cuadras de camino? ¿O el que pasa su auto sobre los camellones del periférico para meterse y quedar 5 coches adelante de lo que quedaría si esperara su turno? ¿O quien se estaciona en el paso de peatones?
Si dejarmos de vernos como únicos y nos dieramos cuenta que somos parte de ese todo que llamamos caos vial, tal vez podría ser distinto, o al menos, no nos sentiriamos tan mal de ver tanta indiferencia y soberbia.
Los costos de vivir en la ciudad más grande del mundo.
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1 comentario:
Carnalita:
y eso que no te toca andar por los rumbos del aeropuerto ;o)
Saludos cordiales
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