miércoles, 5 de diciembre de 2007

El fallo de la SCJ

Cuando me enteré de la resolución de la Suprema Corte de Justicia en la que se determina que no es posible demostrar que se violaron las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho caí en una desesperanza poco usual en mi, sentí desamparo, tristeza que después se convirtió en enojo.

La decisión la considero un agravio y una ofensa a la sociedad y al periodismo y una victoria para el cinismo y para la vileza además de que nos aleja más todavía de lograr un estado de derecho, una democracia.

Ayer leí una entrevista con Lydia Cacho, en ella dijo que habría que pensar que si bien 6 magistrados creen que no fue para tanto lo que pasó; otros cuatro consideraron que si se habían violado la garantías y por tanto debía sancionarse a los involucrados. Concluye el comentario diciendo que la sociedad se transforma de lo individual a lo social.

Este comentario me ayudó a recuperarme… no todo está perdido, mientras siga habiendo quien crea en la democracia y en la justicia como estados posibles.

Solo para no olvidar quién es quién en la Corte aqui la lista de los que votaron a favor y los que votaron en contra.

A FAVOR
Juan Silva Meza, José Ramón Cossío, Genaro Góngora Pimentel, José de Jesús Gudiño Pelayo

EN CONTRA
Mariano Azuela Güitrón, Sergio Aguirre Anguiano, Margarita Luna Ramos, Olga Sánchez Cordero, Guillermo Ortiz Mayagoitia, Sergio Valls Hernández

Y por último, para ver la mentalidad de algunos que ocupan estos cargos públicos, la frase del Ministro Salvador Aguirre Anguiano, citada por Alfonso Zárate: Si a miles de personas las torturan en este país, ¿de qué se queja la señora? ¿Qué la hace diferente o más importante para distraer a la Corte en un caso individual?



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