Finalmente, después de 6 meses de accidentados trámites, el sábado 2 de febrero Luciano y yo nos mudamos a nuestro nuevo departamento.
Yo aproveché una vacaciones que otorgan en mi lugar de trabajo por casarse y que estuve guardando desde casi un año para esta ocasión. El miércoles 30 de enero firmamos las escrituras, el jueves y el viernes empacamos y empacamos y seguimos empacando ¿De dónde salen tantas cosas? ¿Por qué no tiré esto hace 5 años? ¿De dónde salió esto más? ¿Cómo es que esta casa me parecía vacía, si ya llevo 30 cajas?
Nunca habíamos tirado tantas cosas: ropa, macetas, adoros, fotocopias y fotocopias -sentí vergüenza de conservar tanto papel que nunca use- juguetes, muebles, artículos de cocina, aparatos, cuadros.
Libros y más libros, cerros de libros. Cuando estudiaba en la Facultad de Filosofía y Letras soñaba con tener una enorme biblioteca con todos mis libros clasificados, podría retirarme horas a ella y estar leyendo que es uno de mis más grandes gustos. Ahora pienso diferente, ahora quiero que esos libros se reusen, que lleguen a manos que los necesiten, que hagan soñar y sentir a otros. ¿Para qué poseer tanto? Hice una selección sin ningún criterio específico, llamé a la biblioteca de la Facultad donde estudié y pregunté si podía llevarlos a donación. Primero me preguntaron qué tipo de libros eran, en qué estado estaban, si tenían o no anotaciones. Al final me dijeron que los llevara y los recibirán para la biblioteca, me aclararon que aquellos que estuvieran maltratados o rayados los pondrían en una caja a la entrada de la biblioteca donde se ponen los libros que va desechando la biblioteca para que se los lleve quien quiera. Me pareció perfecto. Me dormí a las 0:30, absolutamente agotada y sin terminar de empacar.
El sábado a las 10 hrs llegó la mudanza. Nos acompañaron mi hermano Sergio y el papá de Luciano, el Sr. Luciano. Fue rápido la bajada y rápida la subida. Pero tuvimos que regresar dos veces más ya solo con un automóvil para terminar de llevarnos cosas, tirar otras y dejar el depto limpio para entregarlo a la señora que nos lo rentaba. Viví ahi 6 años, 3 meses. Luciano un año, 1 mes.
Yo llevaba a Nube en una transportadora prestada cubierta con una mascada, en cuanto llegamos la metí en el closet con alimento y arenero y cerré. Hoy a cuatro días de llegar ya recorre todo el departamento y ubica su arenero y su comida en la cocina. Se está adaptando mejor de lo que pensé.
Nosotros también. Estamos muy felices y no dejamos de hablar del tema, Luciano ya estrenó la tina y la fase crítica ya se superó. Estamos planeando que este fin de semana ya queden vacías todas las cajas y todo en su lugar. Mandamos tapizar un sillón y falta poner antena para la televisión.
Me siento tan feliz, llevaba años pensando en un departamento propio y ahora lo tenemos aqui. No me puedo quitar la sonrisa de la boca.
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1 comentario:
Marina, muchas felicidades por tu mudanza, espero que disfruten mucho su nueva casa.
Al parecer a Nube si le gusto el cambio. :D
Ah! se me olvidaba, Remojo!!, puedo poner para ello una botella de whisky. :D
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